
Un cliffhanger (literalmente “colgante de un acantilado”) es una escena que, al final del capítulo de cualquier obra fragmentada, genera el suspense necesario para que la audiencia se interese por la próxima entrega.
Cliffhanger es también el nombre de nuestra empresa. Se llama así porque, además de que todo proyecto de comercialización de contenidos está siempre al filo del abismo, nuestra línea editorial, centrada en el humor, hace especial hincapíe en ese mecanismo narrativo.
Nos dedicamos a la venta de eBooks a través de DOS MODALIDADES diferentes pero complementarias:
- VENTA DIRECTA: Compras el libro o libros que te interese(n) en nuestra tienda y lo(s) lees cuándo y cómo quieras, a tu aire, por su precio de venta habitual.
Este enfoque nos permite ofrecer un servicio innovador y competitivo adaptado a los nuevos tiempos y a las exigencias del lector.
Todo lo que pase a partir de ahora depende de vosotros. Esperamos que disfrutéis tanto leyendo nuestras historias como nosotros creándolas.
Al fin y al cabo, ellas son lo más importante de todo esto… ¡Bienvenidos!

2012, Cliffhanger Publishing
Si eres un medio puedes descargarte también nuestro dossier de prensa para más información.
Las pinzas para la ropa que ilustran nuestra web existen y puedes adquirirlas en este enlace. ¡Muchísimas grancias a Decorátrix por dárnoslas a conocer!


EL QUE TENGA LOS CALZONCILLOS LIMPIOS QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA
A la venta a partir del diecisiete de abril en nuestra tienda.
UN PIANISTA, UN BURDEL, UN PUÑADO DE VOTOS.
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UNA PALABRA NUESTRA BASTARÁ PARA SANAROS. Y VICEVERSA.
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¡NO SON ZOMBIS, SON INDIGNADOS!
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Guiones de largometraje inéditos y de calidad que, por problemas de presupuesto, producción, o mal ojo de los productores no han llegado nunca a materializarse como películas.
La intención es descubrir pequeñas joyas olvidadas en cajones y discos duros de autores anónimos, ofrecérselas al lector para que sea él quién juzgue si se trata de una buena o mala historia y, con ello, contribuir a su redimirlas como ficciones válidas.


Una colección de narrativa destinada a albergar todo tipo de obras siempre y cuando se adapten a la línea editorial estipulada en nuestro decálogo; es decir: siempre y cuando tengan sentido del humor, del ritmo, del espectáculo, hagan gala de un equilibrio estable entre calidad, originalidad y comercialidad y, por encima de todo, tengan personalidad propia.


Este sello es nuestro particular laboratorio literario. Aquí se publicarán los proyectos más arriesgados y experimentales de nuestro catalogo, ya sea por su estructura, por sus mecánicas de interacción con el público o por su contenido.
En otras palabras: la colección más innovadora de todas, donde vosotros jugáis un papel tan importante como el del autor. O más.


Viñetas, tiras cómicas, libros ilustrados y todos aquellos contenidos sustentados no sólo en torno a la palabra sino también, y muy especialmente, en torno a la imagen en todas sus acepciones.


1. Amaremos el riesgo sobre todas las cosas
En Cliffhanger creemos que asumir riesgos es la labor fundamental de un editor. Por eso, porque queremos crear tendencia en lugar dejarnos dominar por ella (“sin riesgo no hay gloria”, que diría el Coronel Kilgore en Apocalypse Now) no tendremos miedo a lanzarnos al abordaje en tabla de surf.
2. No tomaremos el nombre del lector en vano.
En su calidad de juez supremo de nuestro trabajo, el lector siempre tiene la razón. Siempre. Él es el principio y el fin de todos los contenidos que publiquemos. De ahí que, entre otras cosas, sea quien escoja cómo, cuándo y a qué precio leer.
3. Santificaremos la historia.
La literatura actual nos ha acostumbrado a que el autor cobre más protagonismo que su obra. Nosotros creemos que las obras hablan por sí mismas; así que, para garantizar que los autores no las eclipsen, estos permanecerán en un discretísimo segundo plano.
4. Honraremos las voces singulares y auténticas.
El currículum, el nombre o la trayectoria de un autor no nos importan. Tampoco sus dotes de showman o si es guapo o feo. Nos importa lo que nos cuente y que esto sea interesante y tenga personalidad propia. Todo lo demás es facultativo.
5. No censuraremos
Si hay tres cosas que no nos gustan nada esas son el pensamiento único, lo políticamente correcto y la censura en cualquiera de sus vertientes. Somos fundamentalistas de la libertad de expresión; y, como dijo Voltaire, aunque no estemos de acuerdo con algo, moriremos para que tú puedas defenderlo.

6. No publicaremos libros ceñudos
Nuestro proyecto busca recuperar el sentido lúdico y espectacular de la literatura y reivindicar el entretenimiento como fin en sí mismo en detrimento de la pretenciosidad, el exhibicionismo y la impostura de gran parte de la literatura actual. Cliffhanger, más que “deleitar aprovechando”, busca “deleitar despiporrando”, y con eso nos conformamos.
7. No robaremos tu tiempo, pero lo administraremos de manera peliculera.
Cliffhanger, como su propio nombre indica, quiere que el lector se enganche a sus historias de la misma forma en que los espectadores se enganchan a sus series de televisión favoritas. Por ello nuestros productos tendrán una fuerte influencia cinematográfica y televisiva, con especial ennfasis en el suspense y la serialidad.
8. No publicaremos nada que no contenga un mínimo sentido del humor ni lo leeremos
La risa, ya sea negra, surreal, helada, floja, absurda, caústica o convulsiva, es uno de nuestros principales objetivos. Y si con ello conseguimos revitalizar un género tan agonizante e injustamente poco apreciado como la literatura de humor, nosotros encantados.
9. No consentiremos proyectos que no aúnen comercialidad, calidad y originalidad.
¿Por qué? Pues muy fácil. Porque creemos que se trata de conceptos que no sólo son compatibles, sino que deben serlo. Tan simple como eso.
10. Codiciaremos el contacto directo con el lector y la interacción.
Hasta tal extremo nos debemos a nuestros lectores que no dudaremos en brindarles la palabra a la hora de influir en el desarrollo de las historias e incluso de crearlas o reformularlas. Y, por supuesto, mantendremos en todo momento la comunicación con él. Es justo y necesario.